Oracion
La Oración del Señor
I. Oración dirigida a Dios
A. Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre
B. Venga tu reino
C. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra
II. Oración dirigida a la vida humana
A. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
B. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores
III. Oración dirigida al mundo satánico
A. Y no nos metas en tentación
B. Más líbranos del mal
C. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos
El Padre Nuestro
A. Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre
I. Cuando ore, diga: “OH, Padre Celestial, Tú creaste los cielos y los cielos de los cielos. Tú creaste el sol, la luna, y esos millones y millones de estrellas. Tú eres un Dios grande. Tú eres un Dios fantásticamente grande. Te alabo, te agradezco por esas creaciones, te adoro y te alabo. Padre Tú creaste la tierra, el pasto y los árboles. Aprecio todo lo que Tú eres y todo lo que has creado. Cuando veo a los diferentes pájaros volando libremente, cuando veo a todos los insectos y a toda clase de animales, me siento movido a agradecerte y adorarte por cada cosa. Me maravillo ante Tu poder, cuando veo los frutos provistos para los seres humanos, te agradezco. Te agradezco por los peces del mundo. Te agradezco por Tu creación de la vida humana. Gracias por Tu provisión de nuestro ser. Padre gracias por Tu gracia redentora en Jesucristo. OH, Padre, eres un Dios grande, te amo, te alabo, te agradezco, estoy conmovido por ti. Te adoro, te adoro.
II. Querido Jesús, te amo, te alabo. ¡Cuánto me amas! Reconozco y aprecio todo eso. Moriste en mi lugar en la cruz, sufriste grandemente por mi salvación. Te agradezco por tu carne lacerada. Aprecio tu sangre derramada. Te agradezco por tu sufrimiento. Te agradezco por el don de justicia. Querido Jesús gracia s por tu Espíritu Santo. Gracias por tu sanidad divina. Gracias por tu especial redención de la maldición. Gracias por la vida eterna. Gracias por tu segunda venida. Te amo Jesús. Gracias porque ahora estás intercediendo por mí, a la derecha del trono de Dios. Jesús eres mi Salvador y te amo. Alabo tu nombre y proclamo tu nombre.
III. Querido Espíritu Santo, Tú estás conmigo y estás dentro de mí, eres mi consolador. Tú has sido enviado para ayudarme cada día, te amo. Eres mi maestro, eres mi abogado, eres mi revelador, eres mi maestro que me discípula, tú siempre me guías, tú siempre me fortaleces. Gracias por tu sabiduría y conocimiento. Te amo, querido Espíritu Santo. OH, te doy la bienvenida y te amo, te reconozco, dependo de ti Te seguiré. OH gloria a ti.
Entonces termine la fase de alabanza de su oración.
“OH, querido trino Dios, te adoro y te alabo”.
Cuando termine de orar al trino Dios, comience a recitar cada nombre de nuestro Padre celestial, y continué alabando. En la Biblia hay siete nombres redentores de nuestro Dios Jehová:
1. El primer nombre de nuestro Padre celestial es Jehová Jireh. “Jehová Jireh, alabo tu nombre, tu provees todas mis necesidades. Tú conoces todas las cosas antes de tiempo, y Tú preparas todo para mí, así que pongo mi confianza en ti. OH, te alabo, te agradezco mi Jehová Jireh”.
2. El segundo nombre es Jehová Rapha. “Te alabo Jehová Rapha, te alabo, eres mi sanador, sanas mi espíritu, sanas mi mente, sanas mi cuerpo, eres el gran sanador. Me caliento bajo tu luz sanadora, te amo, Tú eres el gran sanador, tu poder sanador fluye a través de mi vida, haz que la gente se sane a través de mi ministerio, OH, Dios sanador, te amo, Tú nunca has cambiado. Que yo pueda llevar la sanidad de Dios a mi generación. Te agradezco, mi Dios sanador.
3. El tercer nombre es Jehová Nissi. “Te amo, eres mi estandarte, Tú peleas por mí, la guerra es tuya, no necesito pelear yo, Tú peleas en mi lugar, Tú levantas el estandarte de victoria en mi vida. Así que te alabo, OH Dios, gracias, creo que voy a tener la victoria durante toda mi vida, porque tu nombre es Jehová Nissi”.
4. El cuarto nombre es Jehová Shallom. “Tú eres mi paz, cada día tengo tu paz en mi corazón. Que pueda llevar estas nuevas de paz por todo el mundo. Solo tu presencia trae paz, te amo y te agradezco por tu paz. Te alabo Dios por tu abundante paz en mi vida”.
5. El quinto nombre es Jehová Rohi. “Dios mío, Tú eres mi pastor. Has guiado mi vida por verdes pastos. Tú tienes el poder y la autoridad para dirigirme el resto de mi vida, y por eso te alabo. Tengo muchas cosas que me preocupan, pero no quiero poner obstáculos a tus obras con mi poder, porque Tú eres mi pastor. Pongo todas las cosas en tus manos. Por tu poder y sabiduría Tú resuelves todo para mí”.
6. El sexto nombre es Jehová Tsidkenu. “Tu nombre es justo. Yo no tengo mi propia justicia. Soy solamente un justo perdonado
y mi justicia es de nuestro Señor Jesucristo. Alabo tu nombre porque tengo esta justicia
en la justicia de nuestro Señor Jesucristo. Puedo venir a ti con toda confianza cada día. Te alabo por esta justicia. Por esta justicia tengo paz y gozo en mi vida, te alabo por
ese gozo.
7. El séptimo nombre es Jehová Sama. “Mi padre celestial, Tú estas siempre conmigo. Tu nombre es Jehová Sama, y tu presencia está siempre conmigo. Yo puedo dejarte, pero Tú nunca me dejaras. Alabo tu nombre, te agradezco, te adoro.
Si desarrolla esta manera de alabar a Dios, será usado poderosamente por Dios en su ministerio.
B. Venga tu Reino
I. Que tu reino venga y gobierne en nuestra nación
Y en nuestro trabajo”. Con la caída de Adán y Eva este mundo fue entregado a Satanás y cayó bajo el dominio de Satanás. Hace dos mil años, el Hijo de Dios, el Rey de reyes, vino a este mundo. Tú le hiciste nacer de una mujer, y por la cruz de Jesucristo, Dios, Tú estableciste el reino de los cielos en la historia humana”.OH Dios que venga tu reino a Gurabo”.
II. “Que venga el reino de Dios a mi iglesia. Que más personas se arrepientan en fe. Que el gran poder del Espíritu Santo gobierne mi iglesia. OH Dios quiero que el reino de Dios se manifieste en echar fuera demonios y en sanar a los enfermos. Padre danos mayor prosperidad y bendiciones por la presencia del reino de Dios. Que el reino de Dios traiga la seguridad de la salvación a cada uno de nuestros cristianos”.
III. “OH Dios, que venga tu reino a mi corazón, que venga tu reino en perdón y que domine mi mente. Que el reino de Dios venga, imparta la prosperidad de Abraham y domine mi mente. Que el reino de Dios venga en mi evangelismo personal sobre la segunda venida de Cristo y domine mi mente. Que sea dominado por el reino de Dios, que el reino de Dios que ha sido establecido en la historia humana por Jesucristo, venga y gobierne mi iglesia”.
C. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
I. “OH Dios, toda mi vida esta escrita en tu libro. Que yo pueda vivir según tu libro escrito. OH Dios, oro por mi esposa que ella viva según tu libro escrito. Padre celestial, oro por mis hijos, que ellos vivan de acuerdo a los detalles escritos en tu libro. Que sea hecho en cada uno de los miembros de mi familia como está hecho en el cielo.
II. Padre nos has dado una iglesia grande, pero tú eres el Alpha y la Omega de nuestra iglesia. Tú ya has planificado algo para nuestra iglesia. Permíteme descubrir tus caminos. Llena con poder del Espíritu Santo a mi iglesia. Que tu voluntad prevalezca en mi iglesia Que tu voluntad prevalezca en mi nación, que tu voluntad prevalezca en este mundo”.
III. “Dios, tú eres mi Alpha y mi Omega del crecimiento de mi iglesia. ¿Cuál es tu plan para el crecimiento de mi iglesia y mi vida personal? Dame tus visiones y sueños.
A. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
I. Cristo nos enseñó a orar: “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”. Este pan diario incluye todas las necesidades de nuestra vida diaria. Cuando usted le pide a Dios que le dé pan, es lo mismo que si le pidiera que le dé salud y trabajo para ganar ese pan. Para conseguir trabajo necesita educación y para tener educación necesita dinero. Para ir a trabajar necesita vestidos, zapatos, un carro, y todos los implementos eléctricos necesarios que le permiten trabajar.
II. Por lo tanto, esta oración incluye todas las necesidades de su vida. Cuando llegue a esta parte de su oración, ore por todas sus necesidades personales, todas las necesidades de su familia, y todas las necesidades de su iglesia, simplemente pida por todo.
A. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores
I. Al perdonarnos el uno al otro diariamente, estamos profundizando nuestro compañerismo con los demás tanto como nuestra relación con Dios. A Dios le interesa mucho la armonía entre los hermanos. A Dios le agrada mucho vernos perdonándonos y amándonos los unos a los otros. Cuando activamente perdonamos y amamos a nuestros hermanos, Dios es movido a responder y bendecir nuestras oraciones. Pero cuando peleamos los unos con los otros, y desarrollamos enemistad los unos con los otros, desagradamos a Dios. De manera que debemos siempre orar: “OH Dios, perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
II. También es importante recordar que no oramos de una manera general: OH Dios, perdóname como perdono a todos”. Debemos ser un poco más específicos. “Padre, perdono a esta persona por esta cosa. Perdóname mi pecado también”.
A. Y no nos metas en tentación
I. Nadie es perfecto. Debemos orar: “OH Dios, protégeme de esa iniquidad y debilidad”. Cuando oramos a Dios pidiendo protección de nuestras debilidades, Dios contestará nuestras oraciones.
II. Es importante que oremos a Dios pidiéndole que nos proteja de que Satanás haga uso de nuestras debilidades.
B. Más líbranos del mal
I. Debemos orar la oración de guerra líbranos del mal.
II. Satanás ha utilizado mucho armamento a través de la historia humana para destruir al hombre. Algunas de sus armas han sido el odio, rencor, contienda, enfermedades, fornicación, homicidio y muchas más.
III. Pero todas esas armas fueron destruidas en la cruz del calvario por el sacrificio de Jesucristo. Por eso debemos orar para que Dios nos proteja de las asechanzas del enemigo. “Padre protege a mis familiares, pastores y lideres…etc…
C. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos
I. Aquí debemos de adorar a Dios una vez más antes de finalizar.
II. Es importante mantener silencio algún tiempo antes de finalizar para darle oportunidad a Dios de hablarnos si así lo desea.
CONFESIONES FAVORABLE RESPECTO A UNA VIDA EN TOTAL PROSPERIDAD
1. Jesús es el Apóstol y Sumo Sacerdote de mi profesión, y lo que yo profeso es la Palabra de Dios respecto a la gracia sobre mi vida (Hebreos 3:1)
2. El Señor me ayuda a guardar la puerta de mis labios y me entrena a no hablar en contra de Su gracia obrando en mi vida. (Salmo 141:3)
3. No permitiré ninguna conversación corrupta que proceda de mi boca. Si no, que hablaré sólo aquello que sea bueno, lleno de gracia y que edifique a otros. (Efesios 4:29)
4. Según la justificación de Dios, yo declaro que soy privilegiado ante los ojos de Dios (Job 33:26; Salmo 5:12; Proverbios 14:9)
5. Como José, yo prospero dondequiera que vaya y en cualquier situación en la que yo me encuentre el Señor está conmigo. Yo también experimento un tratamiento preferencial o privilegiado. (Génesis 39:1-6,21)
6. Yo soy bendecido y altamente bienaventurado (Lucas 1:28)
7. Yo me asocio con aquellos que son bendecidos y altamente bienaventurados, para así poder aumentar en cada área de mi vida (Génesis 30:27)
8. Yo opero en integridad, y como resultado, obtengo favor de Dios (Proverbios 11:27; 12:2)
9. Yo activamente procuro y vivo por la sabiduría de Dios; por ende he hallado gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres (Proverbios 3:1-4; 8:33-35)
10. Yo declaro que el favor de Dios me promueve y causa incremento en mi vida diariamente (Esther 2:17; Salmo 75:6-7)
11. El Señor se agrada en una vida en prosperidad total (Salmo 35:27)
12. Porque yo soy el favorito de Dios, yo prospero en cada área de mi vida. Espiritualmente, físicamente, económicamente, social y mentalmente (3 Juan 2)
13. Porque el favor de Dios es mi escudo, ninguna enfermedad o dolencia tiene derecho a vivir en mi cuerpo (Deuteronomio 7:15; Salmo 5:12)
14. Bienes y riquezas hay en mi casa, porque se me ha dado el poder, la unción y el favor de traer las riquezas (Deuteronomio 8:18; Salmo 112:3)
Guía para recibir de lo que usted da en cualquier área. (Ley de Siembra y Cosecha) Déjenme compartir esta pequeña fórmula.
- Decida la cantidad que necesita. Tenga cuidado de no engañarse a usted mismo. Dios no es un mezquino. Él es un dador, Él es un amante, Dios es amor. Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio. Determine la cantidad que necesita entonces sea de un solo ánimo. El hombre de doble ánimo no puede recibir nada del Señor. (Santiago 1: 7-8 )
- Póngase de acuerdo según (Mateo 18:19). Esto es muy importante. La mejor y más poderosa situación en la tierra es el esposo y su esposa que se pueden poner de acuerdo en estas áreas. Si esto no es posible en su caso en particular, entonces únase con otro creyente y que ese hermano (a) se ponga unánime con usted en su petición.
- Aférrese a ello por fe. Use los principios establecidos en (Marcos 11: 23-24) Créalo en su corazón y confíeselo con su boca.
- Ate al diablo y sus poderes en el nombre de Jesús. Usted tiene autoridad en el Nombre de Jesús de ordenarle a Satanás que se mantenga fuera de sus asuntos financieros. Esta es su responsabilidad. No le pida a Dios que lo haga. Usted hágalo en el nombre de Jesús. Marcos 16:17, Santiago 4:7, Efesio 6 y el Nuevo Testamento completo le dicen que resista al diablo. Es importante que el esposo y padre hagan esto. Es su responsabilidad como cabeza espiritual en su casa.
- Desate las fuerzas celestiales: (Hebreo 1:14) se refiere a ángeles como espíritus ministradores “enviados a favor de los que son herederos de salvación”. La Biblia también dice de los ángeles que ejecutan la Palabra de Dios (ver Salmo 103:20), así que cuando use la Palabra en el nombre de Jesús, ellos están obligados a seguir sus órdenes.
- Alabe a Dios por la respuesta. La alabanza mantiene la puerta de la abundancia abierta de par en par. El canal entre usted y Dios está limpio para poder recibir de Él
Padre, en el Nombre de Jesús, te pedimos la cantidad $______________. Tenemos este dinero en nuestro tesoro en el cielo y estamos retirando esta cantidad ahora.
Nosotros creemos que recibiremos $______________. Según dice Marcos 11:23-24. Nosotros lo creemos en nuestro corazón y confesamos ahora que es nuestro en el nombre de Jesús. Nosotros nos ponemos de acuerdo que tenemos $_____________. Según dice Mateo 18:19.
Desde este día en adelante nosotros te pasamos el preocuparte de esto a Ti y te damos las gracias por ello. Satanás, en el nombre de Jesús, tomamos autoridad sobre ti; atamos tus operaciones ahora y te dejamos indefenso. Espíritus ministradores, les encargamos que vayan y causen que esta cantidad venga a nosotros según dice Hebreos 1:14 y Salmos 103:20.
Padre, nosotros alabamos tu Santo Nombre por ser nuestro Dios y por suplir nuestra necesidad según tus riquezas en gloria en Cristo Jesús y por multiplicar nuestra semilla para sembrar en el nombre de Jesús.
********************************************************************************************************
Confieso en este día al Señor mi Dios que he entrado a la herencia que el Señor juró que me daría. Estoy en la tierra que Dios me ha provisto en Jesucristo, el Reino del Dios Todopoderoso.
Era pecador sirviendo a Satanás, él era mi dios, pero invoqué el nombre de Jesucristo y Dios escuchó mi clamor y me liberó del poder y la autoridad de las tinieblas y me trasladó al Reino de Su Amado Hijo.
Jesús, como mi Sumo Sacerdote, yo te traigo las primicias de mis ingresos y adoro al Señor mi Dios con ello.
Me gozo con todo lo bueno que me has dado a mí y a mi casa. He escuchado la voz del Señor mi Dios y he hecho de acuerdo a todo lo que El me ha mandado.
Ahora mira desde tu morada santa en el cielo y bendíceme como Tú has dicho en tu Palabra. ( Malaquías 3:10-11 ).















